A unas horas del arranque de la Copa Mundial de Futbol 2026, el programa Mundial Social alcanzó una participación superior a los dos millones de personas en México, consolidándose como una de las estrategias de integración comunitaria más amplias vinculadas al torneo internacional.
De acuerdo con los resultados presentados por el Gobierno federal, las actividades deportivas, recreativas y comunitarias desarrolladas en distintas entidades del país lograron involucrar a niñas, niños, jóvenes, adultos y personas de la tercera edad, con el objetivo de acercar la experiencia mundialista a sectores que tradicionalmente tienen dificultades para acceder a este tipo de eventos.
Las acciones incluyeron torneos deportivos, activaciones físicas, jornadas de recuperación de espacios públicos, trabajos comunitarios y proyectos culturales que transformaron parques, canchas y áreas de convivencia en distintos municipios. La estrategia fue diseñada para convertir al Mundial en un fenómeno de participación social y no únicamente en un espectáculo deportivo concentrado en los estadios.
Uno de los aspectos más destacados del programa fue la entrega de boletos para partidos de la Copa del Mundo a ciudadanos que participaron activamente en las actividades organizadas en sus comunidades. La iniciativa buscó ampliar el acceso a un evento cuyos costos suelen representar una barrera para gran parte de la población.
Además del componente recreativo, el proyecto contempla objetivos de largo plazo relacionados con la promoción del deporte y la detección de talento. Autoridades informaron que instituciones deportivas y clubes profesionales colaborarán en la identificación de jóvenes con potencial para incorporarse a procesos de formación y desarrollo dentro del futbol mexicano.
La estrategia también incluyó la instalación de pantallas en plazas y espacios públicos de diversas ciudades para que miles de personas puedan seguir los encuentros mundialistas de manera gratuita. Con ello, el Gobierno federal busca que la Copa del Mundo se convierta en una experiencia colectiva y accesible para comunidades de todo el país.
Más allá del torneo, las autoridades adelantaron que el Mundial Social continuará operando durante los próximos años como una política pública enfocada en fomentar la actividad física, fortalecer la convivencia comunitaria y generar oportunidades para nuevas generaciones a través del deporte y la participación ciudadana.