La Corte Suprema de Estados Unidos falló a favor del Gobierno en la disputa legal sobre el manejo de solicitudes de asilo en la frontera con México, al validar la facultad de las autoridades migratorias para limitar el procesamiento de peticiones cuando los cruces fronterizos se encuentran saturados, en una decisión que marca un precedente clave en materia migratoria.
Con una votación de seis magistrados conservadores contra tres liberales, el tribunal anuló una resolución previa de una corte inferior que había declarado ilegal la política conocida como “metering” o dosificación, al considerar que contravenía la legislación federal vigente sobre el derecho a solicitar asilo.
El esquema permite a funcionarios de inmigración restringir el acceso inmediato al sistema de asilo, lo que puede derivar en esperas prolongadas o en la negativa temporal de procesamiento de solicitudes en puntos fronterizos con alta demanda, especialmente en la frontera sur de Estados Unidos.
La controversia gira en torno a la interpretación legal de si una persona detenida en territorio mexicano en espera de ingresar puede considerarse legalmente como alguien que “ha llegado” a Estados Unidos, condición necesaria para solicitar protección internacional bajo la ley estadounidense.
La política fue formalmente implementada en 2018 y posteriormente eliminada en 2021, pero ha sido objeto de reactivación en distintos momentos debido a la presión migratoria en la frontera. El fallo abre la posibilidad de que el gobierno retome su aplicación bajo nuevas condiciones operativas.
El caso ha generado amplio debate político y jurídico en Estados Unidos, al poner en tensión el derecho al asilo frente a la capacidad administrativa del sistema migratorio, en un contexto de creciente flujo de personas hacia la frontera sur.