La Organización de las Naciones Unidas (ONU) lanzó un nuevo llamado internacional para recaudar 296 millones de dólares destinados a atender la emergencia provocada por los terremotos que sacudieron Venezuela el pasado 24 de junio, una tragedia que dejó miles de víctimas y una severa crisis humanitaria en varias regiones del país.
El plan contempla brindar asistencia durante un periodo de seis meses a 1.3 millones de personas que resultaron afectadas por los sismos de magnitudes 7.2 y 7.5, considerados entre los desastres naturales más devastadores registrados en América Latina en los últimos años.
De acuerdo con el balance presentado por Naciones Unidas, los movimientos telúricos ocasionaron la muerte de 3 mil 685 personas, además de dejar alrededor de 17 mil lesionados y cerca de 18 mil habitantes sin vivienda, siendo el estado de La Guaira, ubicado en las cercanías de Caracas, una de las zonas con mayores daños materiales y humanos.
El secretario general adjunto de la ONU para Asuntos Humanitarios y coordinador de Ayuda de Emergencia, Tom Fletcher, explicó que los recursos solicitados permitirán cubrir necesidades urgentes tanto en materia humanitaria como socioeconómica para las comunidades afectadas.
Durante una reunión virtual organizada por la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), el funcionario destacó que el financiamiento permitirá fortalecer la atención médica, el suministro de alimentos, agua potable, refugios temporales y otros servicios esenciales para la población damnificada.
Esta nueva solicitud complementa el plan humanitario de 632 millones de dólares aprobado para Venezuela a principios de 2026. Antes de los terremotos, cerca de ocho millones de personas ya requerían algún tipo de asistencia debido a las condiciones sociales y económicas del país.
Hasta el momento, dicho programa ha recibido aproximadamente 300 millones de dólares en aportaciones internacionales, aunque la ONU estima que aún existe un importante déficit de recursos para responder a las necesidades más urgentes.
El organismo también calculó que los daños materiales ocasionados por los terremotos ascienden a 6 mil 700 millones de dólares, cifra equivalente a cerca del seis por ciento del Producto Interno Bruto venezolano.
Durante el encuentro, el canciller de Venezuela, Yván Gil, solicitó a los países que mantienen congelados activos del Estado venezolano liberar esos recursos para destinarlos a las tareas de reconstrucción y recuperación de las zonas afectadas.
Mientras tanto, continúan las labores de remoción de escombros en comunidades como Caraballeda, donde familiares de las víctimas mantienen la búsqueda de personas desaparecidas. Aunque la mayoría de las brigadas internacionales concluyó las operaciones de rescate, cientos de familias siguen enfrentando la pérdida de viviendas, empleos y acceso a servicios básicos, dependiendo en gran medida de la ayuda humanitaria para sobrevivir.