Las negociaciones entre México y Estados Unidos para revisar el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) avanzan con la intención de concretar acuerdos durante este año que permitan dar certidumbre a la relación comercial bilateral, mientras que los temas de mayor complejidad se discutirán en una etapa posterior prevista para 2027.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, señaló que tras la tercera ronda de conversaciones realizada en la Ciudad de México existe un panorama más claro sobre las prioridades que ambas naciones buscan impulsar dentro del tratado. Explicó que el diálogo sostenido con el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, permitió identificar los puntos en los que existe coincidencia y aquellos que requerirán un proceso de negociación más amplio.
De acuerdo con el funcionario, las mesas de trabajo abarcan diez sectores considerados estratégicos para ambas economías, por lo que el objetivo inmediato será establecer acuerdos preliminares antes de concluir el año. La siguiente ronda de negociaciones está programada para septiembre en Washington, donde se buscará consolidar avances y definir un calendario para los siguientes encuentros.
Entre los temas prioritarios figura el fortalecimiento de las cadenas de suministro en América del Norte, con la finalidad de disminuir la dependencia de productos provenientes de Asia. Ebrard destacó que industrias como la farmacéutica y la tecnológica representan una oportunidad para incrementar la producción regional, particularmente en insumos como penicilina, semiconductores y otros componentes de alto valor agregado.
El secretario reconoció que algunos asuntos continúan siendo especialmente complejos. Entre ellos destacan las reglas de origen, la seguridad económica, el acceso a minerales estratégicos y la protección tecnológica, aspectos que Estados Unidos considera fundamentales dentro de su nueva política comercial.
Asimismo, indicó que otro de los objetivos será contener el crecimiento del déficit comercial estadounidense con México, tema que forma parte de las discusiones bilaterales y que influirá en la definición de nuevas estrategias de cooperación.
Respecto a la industria automotriz, Ebrard afirmó que México insistirá en obtener condiciones de competencia más equitativas frente a otros socios comerciales de Estados Unidos. Explicó que el Gobierno mexicano buscará reducir la desventaja generada por el arancel de 25 por ciento aplicado a los vehículos mexicanos, mientras otros países mantienen tasas preferenciales del 15 por ciento.
Finalmente, señaló que la instrucción de la presidenta Claudia Sheinbaum es preservar la competitividad de México dentro del mercado norteamericano y fortalecer el T-MEC como una herramienta para impulsar la inversión, el empleo y el crecimiento económico en la región.