La Diputación Permanente del Congreso del Estado turnó a la Comisión Legislativa de Desarrollo Económico y Social, a la de Ecología y Medio Ambiente, y a la de Hacienda del Estado, iniciativa de la diputada Ana María de la Cruz Olvera y del diputado Luis Emilio Rosas Montiel para expedir la Ley de Economía Circular para el Estado y los Municipios de San Luis Potosí, esfuerzo que sus impulsores consideran como parte de la Agenda 2030 para lograr un mundo mejor.
El proyecto introduce mecanismos innovadores que fomentan la adopción de principios circulares como el Distintivo Estatal "San Luis Circular", un sello oficial para identificar productos y servicios que cumplen con criterios de ecodiseño y baja huella ambiental, otorgando preferencia en contrataciones públicas a nivel local; la Ventanilla Rosa de Economía Circular, como un instrumento económico destinado al financiamiento preferencial para emprendimientos liderados por mujeres que incorporen criterios de circularidad; y la Auditoría Ambiental Voluntaria, como un proceso sistemático para evaluar el grado de cumplimiento de los objetivos de circularidad, realizado por auditores acreditados.
La iniciativa también asienta que los municipios son responsables de gestionar los Residuos Sólidos Urbanos, un flujo de materiales que representa una mina de recursos si se maneja bajo criterios circulares; por ello, la nueva Ley los mandata a implementar la separación en la fuente, proceso para transformar la percepción ciudadana para que el residuo se vea como un recurso; crear infraestructura de valorización, es decir establecer plantas de compostaje y centros de reciclaje de fácil acceso; y promover la economía colaborativa mediante el apoyo a iniciativas locales como mercados de segunda mano, talleres de reparación comunitaria y bibliotecas de herramientas.
El diputado Luis Emilio Rosas mencionó que la iniciativa fue configurada con el consenso de Canacintra y de IPAC, así como el acompañamiento de la Semarnat. “De lo que se trata es que la basura deje de ser un desecho y se convierta en oportunidades de empleo, que los desechos de una industria se conviertan, por ejemplo, en harina de insectos, se use el desperdicio del arrastre minero para hacer bloques de construcción y el plástico para hacer textiles”, indicó.
Destacó que el Congreso de San Luis Potosí se convierte en el primero en reconocer el desarrollo sostenible en su legislación, la electromovilidad y ahora se homologa a la Ley Federal de Economía Circular que propuso la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo.