Villa de Reyes busca fortalecer su oferta de vivienda ante las expectativas de crecimiento industrial y la generación de entre 7 mil y 7 mil 500 nuevos empleos durante los próximos dos años, informó Gerardo Alfonso Rodríguez Baldazo, titular de la Dirección de Desarrollo Económico del Ayuntamiento. Señaló que el municipio trabaja en impulsar proyectos inmobiliarios que permitan mejorar la calidad de vida de quienes laboran en la zona industrial.
El funcionario explicó que actualmente existen cuatro desarrollos habitacionales en construcción, que en conjunto representan alrededor de mil viviendas, mientras que otros dos proyectos se encuentran en proceso de preautorización. De concretarse ambos, la oferta alcanzaría aproximadamente mil 500 nuevas casas, con lo que se fortalecería el panorama inmobiliario de Villa de Reyes y su vinculación con la actividad industrial.
Rodríguez Baldazo destacó que la estrategia municipal no se limita a atraer inversiones, sino también a generar condiciones para atraer, mantener y retener talento humano. En este sentido, señaló que se busca ofrecer vivienda asequible, sustentable y de calidad para los trabajadores, aprovechando la cercanía del municipio con los principales corredores industriales.
Indicó que las primeras mil viviendas actualmente en construcción representan una derrama económica aproximada de 2 mil millones de pesos para el municipio. Al mismo tiempo, adelantó que como parte de la planeación urbana se pretende mantener un crecimiento ordenado, con la meta de evitar que se construyan más de mil 500 viviendas por año para garantizar la adecuada prestación de servicios y equipamiento.
Finalmente, informó que un grupo desarrollador de origen canadiense, identificado como M.I. Living, mantiene conversaciones con el Ayuntamiento para explorar la construcción de un nuevo proyecto habitacional. Las viviendas tendrían precios estimados de entre 950 mil y un millón 600 mil pesos y buscarían incorporar modelos similares a los utilizados en Canadá. Rodríguez Baldazo señaló que las negociaciones llevan alrededor de dos meses y, si se cumplen los requisitos establecidos por la normativa, el proyecto podría ser autorizado hacia finales de año.