En San Luis Potosí el Gobierno del Estado propuso una estrategia de prevención de la violencia doméstica a través de acciones para la atención de la salud mental, especialmente en escuelas, familias y centros de atención especializada, planteó el gobernador Ricardo Gallardo Cardona.
El jefe del ejecutivo señaló que no todos los hechos violentos tienen su origen en actividades delictivas, inquirió que algunos pueden estar relacionados con conflictos familiares, situaciones personales o presuntos problemas de salud mental. En ese sentido, consideró necesario complementar las políticas de seguridad con medidas preventivas para identificar estos factores antes de que deriven en consecuencias graves.
De acuerdo con el INEGI, en su reciente reporte de la Estadística de Defunciones Registradas (EDR), la entidad potosina presentó una tasa de suicidio de 9.5 defunciones por cada 100 mil habitantes, por encima del promedio nacional de 6.8, una de las tasas más elevadas del país.
Con este panorama, Gallardo Cardona señaló que la problemática puede desarrollarse dentro de los propios hogares y que requiere intervención desde sus causas.
Como parte de esta estrategia, informó que se analiza una coordinación entre las autoridades de salud y seguridad pública para llevar acciones preventivas a los planteles educativos. La finalidad sería proporcionar a estudiantes herramientas para fortalecer la convivencia, promover conductas positivas y facilitar la detección temprana de situaciones que pudieran representar algún riesgo.
El gobernador destacó además la importancia de incrementar la capacidad de los hospitales psiquiátricos al considerar que la prevención requiere instituciones preparadas para atender adecuadamente alguna situación de crisis.
No obstante, el gobernador advirtió que para ser efectiva la propuesta, es necesaria la participación conjunta de autoridades, escuelas, familias y sociedad para identificar comportamientos a veces invisibles para las instituciones.