Más de 15 mil hectáreas del territorio potosino presentan condiciones de riesgo por movimientos de ladera, en donde la Huasteca concentra un punto rojo de atención con 9 mil hectáreas y gracias a las recientes lluvias podría prolongarse la amenaza hasta noviembre.
Además del riesgo de inundaciones, la entidad potosina enfrenta una amenaza considerable por la inestabilidad de algunos declives, señaló un diagnóstico realizado por la Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC) que señalaron a 53 de los 59 municipios como susceptibles a derrumbes.
La zona de riesgo informó el reporte, se extiende desde los límites con Veracruz, Querétaro e Hidalgo hasta el corredor colindante con Tamaulipas.
En contraste, el Altiplano Norte concentra más de 6 mil hectáreas susceptibles, principalmente en las inmediaciones de la frontera con Zacatecas.
Sin embargo, el riesgo no se limita a los deslaves provocados por lluvias intensas. La autoridad también advierte que existen señales de movimiento en la tierra, como la aparición de grietas, hundimientos, deformaciones y cambios en la inclinación de árboles o estructuras.
Indicaron que incluso algunas alteraciones aparentemente menores dentro de viviendas pueden ser indicios de inestabilidad.
La CNPC subraya que la vigilancia de los habitantes y la coordinación con los gobiernos municipales resultan fundamentales para detectar estas señales, ya que una detección oportuna permitiría aplicar medidas preventivas.
La situación toma relevancia en medio de una prolongada temporada de lluvias.
A este escenario se suma la existencia de hasta 93 puntos susceptibles de inundación identificados en distintos municipios, lo que configura un panorama de riesgo múltiple para el territorio potosino durante la temporada de precipitaciones.