Por Redacción Contra Réplica

Muere Tim Curry a los 80 años, leyenda de ‘It’ y ‘The Rocky Horror Picture Show’

El actor británico falleció en Los Ángeles tras más de una década marcada por problemas de salud; su trayectoria abarcó cine, televisión, teatro y doblaje.

Tim Curry, uno de los intérpretes británicos más reconocidos de las últimas décadas, murió a los 80 años en Los Ángeles, donde residía. El actor alcanzó fama internacional por personajes que se convirtieron en referentes de la cultura popular, entre ellos Pennywise en It y el doctor Frank-N-Furter en The Rocky Horror Picture Show.

El fallecimiento ocurrió en su domicilio la noche del martes, alrededor de las 23:23 horas, según los primeros reportes. Agentes acudieron al lugar y, hasta el momento, no se ha informado de indicios que relacionen su muerte con alguna actividad delictiva.

La salud del intérprete se deterioró después de sufrir un derrame cerebral en 2012. El episodio requirió una intervención quirúrgica y dejó secuelas que afectaron su movilidad. En sus memorias, publicadas el año pasado, Curry relató las dificultades que enfrentaba y reconoció que no había recuperado la capacidad de caminar.

Su legado, sin embargo, quedó definido mucho antes. En 1975 interpretó a Frank-N-Furter, un científico extravagante en The Rocky Horror Picture Show, película que se convirtió en un fenómeno de culto y consolidó su presencia internacional.

Quince años después, Curry asumió otro papel decisivo: el aterrador payaso Pennywise en la miniserie It, basada en la novela de Stephen King. Su interpretación se distinguió por una combinación de humor, teatralidad y amenaza que convirtió al personaje en uno de los villanos más memorables de la televisión.

La carrera de Curry también incluyó películas como Home Alone 2: Lost in New York, Annie, The Hunt for Red October, The Muppet Treasure Island, The Addams Family Reunion y Scary Movie 2. En sus últimos años, redujo sus apariciones frente a las cámaras y se concentró principalmente en trabajos de voz.

Con una trayectoria que atravesó generaciones y formatos, Tim Curry dejó una marca particularmente reconocible: la de un actor capaz de convertir personajes extravagantes, inquietantes y teatrales en figuras inolvidables.