La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró oficialmente terminado el brote de ébola registrado en Uganda, después de mantener un periodo adicional de vigilancia para descartar nuevas cadenas de transmisión. La decisión representa un avance para el control de la enfermedad en África oriental.
Uganda había anunciado el cierre de la epidemia el pasado 28 de julio; sin embargo, la OMS prolongó el seguimiento sanitario durante varias semanas antes de confirmar que no existían indicios de transmisión activa. La medida permitió verificar que los contagios registrados estuvieran completamente contenidos.
La emergencia estuvo relacionada con la cepa Bundibugyo del virus del ébola, una variante que ya había provocado brotes anteriores en la región. Autoridades sanitarias y organismos internacionales mantuvieron vigilancia sobre posibles nuevos casos debido al riesgo de propagación.
Mientras Uganda logra cerrar este episodio, la situación permanece preocupante en la República Democrática del Congo, donde los casos continúan aumentando. La OMS señaló que, aunque se han registrado algunos avances en las labores de respuesta, la transmisión del virus todavía representa un desafío para los servicios de salud.
Marie Roseline Belizaire, responsable de preparación para emergencias de la OMS en la región africana, advirtió que el incremento de casos en territorio congoleño obliga a mantener los esfuerzos de detección, atención médica y control epidemiológico.
El organismo internacional mantiene así la vigilancia sobre la evolución del ébola en la región, con especial atención en la República Democrática del Congo, mientras el cierre del brote en Uganda constituye un resultado favorable en los esfuerzos para contener la enfermedad.