Por Redacción Contra Réplica

Japón activa evacuaciones por lluvias intensas; más de 40 mil personas están en riesgo

Las autoridades de Toyama y Aomori ordenaron desalojos preventivos ante la posibilidad de inundaciones, deslizamientos y crecidas de ríos.

Las fuertes lluvias que afectan distintas regiones de Japón obligaron a las autoridades a emitir órdenes de evacuación para más de 40 mil personas, principalmente en la prefectura de Toyama, donde existe riesgo de deslizamientos de tierra e inundaciones.

En la ciudad de Himi, las autoridades solicitaron la evacuación de 17 mil 149 hogares, con una población conjunta de 40 mil 480 habitantes. La medida fue adoptada de manera preventiva ante el incremento del riesgo asociado con las precipitaciones registradas durante las últimas horas.

La emergencia también alcanzó a la ciudad de Aomori, en el norte del archipiélago, donde más de 500 personas recibieron instrucciones para abandonar sus viviendas debido a la posibilidad de que el río que atraviesa la localidad se desbordara.

El portavoz del Gobierno japonés, Minoru Kihara, informó sobre al menos una persona con heridas leves y reportó inundaciones en viviendas. Además, un deslizamiento de tierra provocó el aislamiento temporal de una zona carretera, aunque las autoridades posteriormente informaron que la situación había sido controlada.

Ante el escenario meteorológico, el Gobierno pidió a la población mantenerse atenta a las alertas y actuar con anticipación. La primera ministra Sanae Takaichi ordenó reforzar el seguimiento desde el centro de gestión de crisis y llamó a consultar la información oficial sobre prevención de desastres.

La Agencia Meteorológica de Japón (JMA) prevé que las precipitaciones continúen hasta los próximos días y se extiendan hacia el sur del país. A las lluvias asociadas con un frente meteorológico se suma la aproximación de un nuevo tifón a Okinawa.

Las autoridades mantienen especial vigilancia entre el 3 y el 6 de septiembre, periodo en el que podrían registrarse lluvias acumuladas capaces de provocar nuevos deslizamientos, inundaciones en zonas bajas y crecidas de ríos.