Los Buffalo Bills comenzaron la Semana 2 de la NFL con una victoria de 41-31 sobre los Detroit Lions, en un encuentro que además quedó registrado como el primer partido oficial disputado en el nuevo Highmark Stadium, en Orchard Park, Nueva York.
La ofensiva de Buffalo tomó ventaja desde los primeros minutos y llegó a colocarse 21-0. Detroit consiguió reaccionar antes del medio tiempo, pero los Bills mantuvieron el control del marcador y entraron al último cuarto con una diferencia de 17 puntos.
Josh Allen fue la figura del encuentro al participar directamente en cinco anotaciones. El quarterback lanzó tres pases de touchdown y consiguió otros dos por tierra, además de completar 20 de 31 envíos para 248 yardas. Por tierra sumó otras 69.
El ataque terrestre también tuvo un papel determinante con James Cook, quien terminó con 135 yardas y una anotación. Dalton Kincaid complementó la producción aérea con siete recepciones para 95 yardas y un touchdown.
Detroit respondió con una destacada actuación de Jared Goff, quien acumuló 327 yardas mediante 26 pases completos de 38 intentos y lanzó cuatro touchdowns. Amon-Ra St. Brown fue su principal receptor, con nueve atrapadas, 142 yardas y dos anotaciones.
Los Lions intentaron acercarse en la segunda mitad, pero Buffalo logró contener la reacción y conservar la ventaja hasta el final. El resultado dejó a los Bills con marca de 2-0, mientras Detroit inició la campaña con registro de 1-1.
Además del resultado, la jornada tuvo un componente histórico para Buffalo: el nuevo Highmark Stadium abrió oficialmente sus puertas para un partido de temporada regular con una victoria de los locales.