Por Redacción Contra Réplica

Joven cae de varios metros durante el palo encebado en fiestas de San Miguelito, Matehuala

La participante perdió el equilibrio cuando intentaba alcanzar uno de los premios colocados en lo alto del poste.

 

Un momento de tensión se vivió durante las fiestas patronales de San Miguelito, en Matehuala, San Luis Potosí, luego de que una joven sufriera una aparatosa caída mientras participaba en el tradicional palo encebado.

El accidente ocurrió cuando la participante se encontraba a varios metros de altura e intentaba avanzar hacia la parte superior del poste para conseguir uno de los premios. De acuerdo con las imágenes que comenzaron a circular en redes sociales, en un momento determinado perdió el equilibrio y terminó cayendo al suelo.

La caída provocó alarma entre las personas que se encontraban reunidas para disfrutar de la celebración. Por algunos segundos, la atención de los asistentes se concentró en la joven, ante el temor de que hubiera sufrido lesiones de consideración.

Pese a lo aparatoso del accidente, la información difundida sobre el hecho señala que la participante se encontraba bien después de la caída, por lo que el incidente quedó principalmente en un fuerte susto para ella y quienes presenciaron el momento.

El palo encebado es una de las actividades tradicionales que forman parte de las fiestas de San Miguelito. La dinámica consiste en colocar premios en la parte superior de un poste cubierto con grasa o cebo, mientras los participantes intentan llegar hasta la cima superando la dificultad de la superficie resbaladiza.

En Matehuala, esta tradición forma parte de las celebraciones dedicadas a San Miguel Arcángel, que cada año reúnen a habitantes y visitantes en una serie de actividades religiosas, culturales y recreativas.

El video de la caída rápidamente comenzó a compartirse en redes sociales, donde usuarios reaccionaron a la fuerza del golpe y al riesgo que implica este tipo de competencia.

Aunque el incidente no habría pasado a mayores, el momento recordó el nivel de dificultad de una tradición que continúa siendo uno de los atractivos de las fiestas patronales de San Miguelito y que cada año reúne a decenas de personas para presenciar el intento de los participantes por llegar hasta lo más alto.