Por Redacción Contra Réplica

IMSS cancela licitación para adquirir más de 700 máquinas de anestesia

.

El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) canceló la compra de 772 máquinas de anestesia de mediana y alta especialidad, pese a que el proceso de licitación ya había recibido ofertas de proveedores. La adquisición, valuada en aproximadamente 750 millones de pesos, buscaba fortalecer el equipamiento médico ante la reducción prevista de recursos para contratar servicios externos en 2027.

 

La cancelación se realizó el 1 de octubre e incluyó 532 equipos de anestesia intermedia y 240 de alta especialidad. La licitación había sido convocada el 4 de septiembre con plazos reducidos, debido a la necesidad de contar con el equipo para mantener la atención en las unidades médicas del instituto.

 

Durante una sesión del Subcomité Revisor de Convocatorias, celebrada el 3 de septiembre, se advirtió que el Servicio Integral de Anestesia atendía a 67 unidades médicas con un presupuesto de mil 141 millones de pesos durante 2026. Para 2027, en cambio, se contemplaban 67.9 millones de pesos para cubrir únicamente dos unidades.

 

Sin embargo, el procedimiento se canceló después de que la Coordinación de Expansión de Cobertura de Salud del IMSS determinara que se requería una cantidad mayor de equipos a la inicialmente contemplada. La necesidad adicional se relaciona con la desaparición de un programa que durante 46 años brindó atención a habitantes de zonas rurales y aisladas sin seguridad social.

 

Tras la eliminación de ese esquema en julio de 2025, alrededor de 10.8 millones de beneficiarios se incorporaron al IMSS ordinario. Según la información sobre el proceso de adquisición, este cambio generó la necesidad de contar con 213 máquinas adicionales de anestesia intermedia y 96 de alta especialidad.

 

El instituto optó por cancelar la licitación para evitar realizar la compra de manera parcial, ante el riesgo de un posible daño patrimonial. En el mismo procedimiento también se solicitaron 48 equipos de anestesia básica, pero no se recibieron ofertas solventes para esa partida.

 

La cancelación también generó cuestionamientos por parte de Guadalupe Vega, testigo social del procedimiento, quien señaló deficiencias en la planeación y cuestionó que se suspendiera una adquisición considerada urgente.

 

Aunque el IMSS puede convocar a una nueva licitación, los equipos difícilmente estarían disponibles antes de 2027. El plazo de entrega previsto era de hasta 90 días, mientras que algunas empresas solicitaron hasta 150 días para suministrar e instalar las máquinas en 139 hospitales y clínicas.

 

La decisión ocurre en un contexto de inconformidad entre trabajadores del instituto por fallas en los servicios, condiciones laborales y demandas sindicales, mientras persiste el desafío de garantizar el equipamiento necesario para la atención médica.