Ante la posibilidad de que América Latina y el Caribe enfrenten uno de los episodios de El Niño más intensos de las últimas décadas, la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) llamó a los gobiernos a fortalecer sus sistemas de alerta temprana y preparación ante desastres.
La organización prevé que el fenómeno climático pueda prolongarse hasta febrero de 2027. Sus efectos podrían intensificar las sequías, las temperaturas extremas, los incendios forestales y las inundaciones, con consecuencias para la seguridad alimentaria, el acceso al agua y los medios de subsistencia de miles de familias.
Loyce Pace, directora de la IFRC para América, subrayó que la magnitud de los daños también depende de la capacidad de respuesta de las comunidades. Por ello, pidió ampliar la coordinación entre autoridades, instituciones científicas y organismos humanitarios, además de adaptar las medidas preventivas a las condiciones de cada territorio.
La federación destacó que agricultores, comunidades indígenas, mujeres jefas de hogar y personas migrantes o desplazadas enfrentan riesgos particulares ante estos fenómenos, por lo que requieren atención prioritaria en los planes de prevención y asistencia.
En Guatemala, la Cruz Roja destinó más de 296 mil francos suizos a acciones para proteger a más de 10 mil personas mediante apoyos económicos y acceso a agua segura. En Honduras, donde la sequía afecta a cerca de un millón de habitantes, se realizan evaluaciones sobre necesidades de alimentación, salud y abastecimiento de agua.
Panamá también recibe asistencia tras las inundaciones registradas en Bocas del Toro durante julio y agosto, que afectaron a miles de personas. En esa zona, las acciones incluyeron transferencias monetarias, artículos de higiene y actividades preventivas contra el dengue.
Además, la IFRC impulsa medidas anticipatorias en Chile, República Dominicana, Ecuador, Paraguay y Uruguay. La organización insistió en que la preparación debe comenzar antes de que los eventos climáticos se conviertan en emergencias humanitarias.