Las personas con discapacidad tienen derecho a participar en procesos de selección laboral, siempre que cumplan con los requisitos legales y puedan desempeñar las funciones correspondientes al puesto, señaló Monserrat Vázquez, gerente de Inclusión Laboral de la organización civil Juntos AC. Explicó que el acceso al trabajo debe abordarse desde una perspectiva de derechos humanos, sin excluir a las personas por su condición física, intelectual o sensorial.
La representante de la organización indicó que la discapacidad no debe ser, por sí misma, un impedimento para buscar empleo, ya que cada persona cuenta con capacidades que pueden ser aprovechadas en distintos ámbitos laborales. En este sentido, subrayó que las personas interesadas pueden postularse a las vacantes disponibles, aunque la contratación dependerá de los requisitos específicos y de la compatibilidad con las actividades que deberán realizar.
Vázquez explicó que desde 2016 se encuentra vigente la Norma Oficial Mexicana NOM-034-STPS-2016, relacionada con las condiciones de seguridad para el acceso y desarrollo de actividades de trabajadores con discapacidad en los centros de trabajo. Este marco forma parte de las herramientas para avanzar hacia espacios laborales más accesibles y adecuados a las necesidades de las personas trabajadoras.
Como ejemplo, mencionó que algunas funciones pueden requerir capacidades específicas, como distinguir colores en procesos de control de calidad, mientras que otras implican permanecer de pie durante periodos prolongados. En estos casos, explicó, es necesario evaluar la compatibilidad entre las características de la persona y las tareas del puesto, sin que ello se traduzca automáticamente en una exclusión por motivos de discapacidad.
Finalmente, la gerente de Inclusión Laboral señaló que uno de los principales retos consiste en sensibilizar a los empleadores para que identifiquen las habilidades de las personas con discapacidad y amplíen sus oportunidades de contratación. Destacó que la inclusión laboral requiere procesos de selección adecuados, condiciones accesibles y una evaluación centrada en las capacidades de cada aspirante, con el objetivo de garantizar oportunidades de trabajo en condiciones de igualdad.