Por Eugenia González

EL CULTIVO DE CEMPASÚCHIL, UNA TRADICIÓN FAMILIAR QUE PASA DE GENERACIÓN EN GENERACIÓN

Aarón Aguilar Ponce mantiene vivo el legado de sus abuelos y padres mediante la siembra y comercialización de flor de cempasúchil, una actividad que su familia realiza desde hace aproximadamente 30 años.

El cultivo de flor de cempasúchil representa mucho más que una actividad agrícola para Aarón Aguilar Ponce, pues se trata de una tradición familiar que ha pasado de generación en generación y que busca mantener viva con el paso de los años.

Explicó que esta actividad comenzó con sus abuelos y continuó con su padre y sus tíos, quienes durante décadas se dedicaron a la producción de esta flor característica de las celebraciones del Día de Muertos. Actualmente, él sigue con este legado, que suma alrededor de 30 años de trabajo familiar.

Señaló que los preparativos comienzan desde finales de mayo, con la preparación de la tierra y la formación de los surcos. La siembra se realiza durante junio y julio, dependiendo de la variedad, para posteriormente realizar los trasplantes y esperar la floración, en un proceso que comprende aproximadamente cuatro o cinco meses.

Aarón destacó que la comercialización se realiza principalmente por ramos, de acuerdo con las necesidades de cada comprador, y que año con año reciben clientes de diferentes localidades, principalmente de Zaragoza y Villa Hidalgo. Aunque las ventas varían, aseguró que generalmente logran colocar la mayor parte de su producción.

Finalmente, expresó su deseo de que las nuevas generaciones continúen con esta actividad y aprendan el valor del trabajo en el campo, por lo que busca transmitir estos conocimientos a sus hijos. Asimismo, hizo un llamado a las familias potosinas a preservar las tradiciones mexicanas y respaldar a quienes mantienen vivo el cultivo de estas flores emblemáticas.