Con rituales ancestrales, música tradicional, comparsas y expresiones culturales, comunidades de los pueblos náhuatl, tének y xi’iuy se reunieron en el municipio de Huehuetlán para participar en el Encuentro de las Tres Culturas, una jornada enfocada en reconocer y preservar el patrimonio indígena de San Luis Potosí.
La actividad fue organizada por la Secretaría de Educación de Gobierno del Estado (SEGE), con el propósito de generar espacios de convivencia entre las comunidades originarias y promover el conocimiento de sus costumbres, lenguas y manifestaciones artísticas, que forman parte de la identidad histórica de la Huasteca potosina.
Durante el encuentro, los asistentes pudieron conocer y compartir distintas expresiones representativas de sus pueblos, entre ellas el tradicional ritual Mikawuljuitl, además de presentaciones de comparsas y sones que reflejan la riqueza cultural de las comunidades participantes.
La titular de la SEGE, Deysi Maribel López Sierra, destacó la importancia de mantener vigentes las tradiciones indígenas y fortalecer su transmisión entre las nuevas generaciones, particularmente entre niñas, niños y jóvenes.
Señaló que la educación también representa una herramienta para acercar a las nuevas generaciones a sus raíces, fomentar el reconocimiento de la diversidad cultural y evitar que las expresiones ancestrales pierdan presencia con el paso del tiempo.
El Encuentro de las Tres Culturas también permitió fortalecer los vínculos entre las comunidades participantes, al ofrecer un espacio para compartir conocimientos, prácticas tradicionales y formas de expresión que han pasado de generación en generación.
La iniciativa forma parte de las acciones de reconocimiento a los pueblos originarios impulsadas por la administración estatal encabezada por el gobernador Ricardo Gallardo Cardona.
Con este tipo de actividades, Huehuetlán se convirtió en punto de reunión para celebrar la diversidad cultural de San Luis Potosí y destacar la importancia de conservar el legado de los pueblos náhuatl, tének y xi’iuy, cuyas tradiciones continúan formando parte de la vida comunitaria de la región.