Cientos de israelíes salieron a las calles para exigir que los partidos de oposición dejen de lado sus diferencias y busquen un acuerdo con las fuerzas políticas árabes, con el propósito de poner fin al gobierno del primer ministro Benjamin Netanyahu.
Las movilizaciones se realizaron después de las elecciones legislativas del martes, en las que los partidos árabes registraron avances importantes, en medio de las tensiones generadas por los señalamientos del gobierno de derecha contra esta comunidad, que representa alrededor de una quinta parte de la población israelí.
El resultado electoral dejó un escenario sin mayorías en el Parlamento, integrado por 120 legisladores. Los partidos opositores de mayoría judía consiguieron 48 escaños, mientras que Raam y la Lista Unificada, de mayoría árabe, sumaron 19 lugares. Una alianza entre ambos bloques alcanzaría 67 representantes, suficientes para construir una mayoría parlamentaria.
Durante una concentración en Tel Aviv, alrededor de 500 manifestantes portaron pancartas con mensajes que llamaban a la unidad entre árabes y judíos. Los asistentes consideraron que la cooperación política podría representar una oportunidad para impulsar cambios en el país y avanzar hacia una salida al conflicto.
Sin embargo, Gadi Eisenkot, principal figura de la oposición, todavía no define si aceptará el respaldo de los partidos árabes. El exjefe militar ha planteado que su eventual gobierno deberá reconocer a Israel como un Estado judío, democrático y liberal, además de considerar a Hamás como una organización terrorista, condiciones que dirigentes árabes han rechazado anteriormente.
Por su parte, Mansur Abás, dirigente de Raam, manifestó su disposición a participar nuevamente en una coalición, mientras que Yusef Jabareen, de la Lista Unificada, ofreció respaldar a Eisenkot desde el Parlamento sin integrarse formalmente al gobierno.
La discusión también provocó manifestaciones de simpatizantes de Netanyahu, quienes rechazaron cualquier acuerdo con las fuerzas árabes.
El presidente Isaac Herzog deberá iniciar el proceso para encomendar a un dirigente la formación del próximo gobierno, en medio de las negociaciones políticas.