Las comunicaciones de emergencia de un avión privado que se estrelló en Palm Beach, Florida, revelaron la gravedad de la situación que enfrentó la tripulación segundos antes del impacto. El siniestro, ocurrido el 1 de noviembre en Greenacres, dejó nueve personas fallecidas, luego de que la aeronave cayera sobre una zona residencial.
De acuerdo con los audios difundidos, el piloto reportó inicialmente acumulación de hielo en la aeronave y turbulencia moderada. Más adelante, solicitó autorización para ascender ante las condiciones meteorológicas, pero la situación empeoró hasta que emitió una alerta de emergencia.
“Mayday, mayday. Estamos descendiendo a 10 mil pies por minuto”, comunicó a los controladores aéreos. En una transmisión posterior advirtió que la velocidad de descenso había aumentado considerablemente y anticipó el impacto. Desde la torre intentaron mantener contacto con la tripulación, aunque la comunicación terminó abruptamente.
Los registros de seguimiento de vuelo señalan que el Learjet 60, con matrícula N722BD, perdió alrededor de 27 mil pies de altitud en aproximadamente un minuto. La aeronave había despegado de Austin, Texas, con destino a las Bahamas.
El impacto ocurrió cerca de Military Trail y 10th Avenue North. La caída provocó una explosión, un incendio, daños en la red eléctrica y la destrucción de una casa rodante en el área.
La Administración Federal de Aviación (FAA) y la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) quedaron a cargo de las investigaciones para establecer qué factores técnicos y ambientales provocaron la pérdida de control de la aeronave.