Por Pepe Alemán

Galindo y Zermeño, la dupla que representa a la ultraderecha en SLP, arremete diputado Carlos Arreola

El dirigente estatal de Morena descartó que el alcalde capitalino pueda ser abanderado del partido en 2027.

El presidente del Consejo Estatal de Morena, Carlos Artemio Arreola Mallol, consideró que el alcalde de la capital, Enrique Galindo Ceballos, encarna el neoliberalismo más rancio junto con el rector de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), Alejandro Zermeño Guerra, por lo que pensar que podrían ser abanderados del partido guinda en 2027 es un disparate.

El también diputado local criticó que Enrique Galindo ahora quiera representar el antigallardismo, cuando anteriormente pactó con el grupo del gobernador para ser alcalde, llevar a los panistas Rubén Guajardo al Congreso y a Verónica Rodríguez al Senado.

“Está claro que aquí hay dos rumbos, el de la transformación o el de la ultraderecha. Enrique Galindo representa entregarle el poder a Fox, al PAN, a los que estuvieron en su informe”, indicó.

En entrevista, aseguró que Galindo y Zermeño representan la ultraderecha en San Luis Potosí, como lo demuestra, dijo, el albergar foros galindistas en sus escuelas y haber recibido al expresidente Vicente Fox, quien admitió operar el fraude electoral para entregarle el poder a Felipe Calderón y evitar el triunfo de Andrés Manuel López Obrador.

“Ese es el que viene a levantarle la mano a nuestro presidente municipal que además se quiere ir por Morena. Imagínense, vivimos en el mundo al revés, creyendo que el enemigo está al interior cuando el enemigo está al frente, nos acecha. Ya lo teníamos recluido en un solo Ayuntamiento y ahora tiene tomada nuestra Universidad también. Esto ya es un reflejo de lo que necesitamos cambiar y de lo que será el proceso electoral 2027. Fuera máscaras, este es el momento de definiciones”, indicó.

Sobre el rector de la UASLP, el legislador morenista urgió a que se concrete una reforma constitucional para que en la máxima casa de estudios potosina estén en el centro del interés el alumnado, la planta docente y las y los trabajadores, y no, como afirmó que sucede actualmente, el grupúsculo de la burocracia universitaria dorada y sus pensiones millonarias a exrectores.

Advirtió que, de continuar así las cosas en una universidad sorda y ciega, habrá más tomas de planteles y manifestaciones públicas de rechazo por parte de estudiantes que no son atendidos ni escuchados por sus autoridades.