El Congreso del Estado de San Luis Potosí aprobó una reforma a la Ley de las Personas Adultas Mayores para reconocer de manera expresa el derecho de este sector de la población a cuidar, cuidarse y ser cuidadas, con el propósito de fortalecer su protección y garantizar condiciones de vida dignas durante el envejecimiento.
La modificación, promovida por la diputada Gabriela Guadalupe Martínez Vázquez, establece que el cuidado de las personas adultas mayores debe abordarse desde una perspectiva integral, en la que se reconozca tanto su autonomía y participación en la sociedad como la necesidad de recibir asistencia cuando sus condiciones físicas o de salud lo requieran.
Uno de los aspectos centrales de la reforma es el reconocimiento del derecho a cuidar, debido a que muchas personas adultas mayores continúan desempeñando un papel importante dentro de sus familias y comunidades, al participar en la atención de niñas, niños, adolescentes, personas con discapacidad y otros integrantes de sus hogares.
Además de estas actividades, contribuyen a transmitir conocimientos, valores, tradiciones y experiencias que fortalecen la identidad de las comunidades y la convivencia familiar. Por ello, la iniciativa plantea reconocer sus aportaciones y evitar que sean consideradas únicamente como personas receptoras de apoyo.
AUTONOMÍA Y AUTOCUIDADO COMO PARTE DEL ENVEJECIMIENTO DIGNO
La reforma también incorpora el derecho a cuidarse, entendido como la posibilidad de que las personas adultas mayores tomen decisiones libres e informadas sobre su salud física, mental y emocional.
Esto contempla el acceso a información adecuada, la adopción de hábitos saludables y la participación en actividades recreativas, culturales y deportivas, así como la posibilidad de preservar su independencia funcional y mantener una vida autónoma.
De acuerdo con los argumentos de la iniciativa, el autocuidado es una herramienta importante para promover un envejecimiento activo y saludable, ya que la actividad física, la estimulación cognitiva, la participación social y la atención preventiva contribuyen a mejorar la calidad de vida y reducir los riesgos asociados con enfermedades crónicas.
Por otra parte, el derecho a ser cuidadas busca garantizar que ninguna persona adulta mayor enfrente condiciones de abandono, negligencia, maltrato o desprotección. En los casos en que requieran asistencia para realizar actividades cotidianas, recibir atención médica o mantener su bienestar, los cuidados deberán proporcionarse bajo criterios de dignidad, respeto, calidad y accesibilidad.
CAPACITACIÓN PARA FAMILIARES Y CUIDADORES
Entre las disposiciones contempladas se establece que las autoridades sanitarias del estado deberán desarrollar campañas dirigidas a familiares y cuidadores de personas adultas mayores.
Estas acciones deberán incluir información y capacitación sobre el manejo de personas que no puedan valerse por sí mismas, así como orientación en materia de terapia física, habilitación, rehabilitación y apoyo para sus actividades cotidianas.
Asimismo, se contempla que las autoridades estatales trabajen en coordinación con el Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores (INAPAM) para desarrollar programas y campañas dirigidos a este sector en todas las regiones de San Luis Potosí, con énfasis en la prevención y el autocuidado integral.
Con esta reforma, el Congreso del Estado busca fortalecer el marco legal de protección para las personas adultas mayores, al reconocer que el envejecimiento digno es un derecho humano cuya garantía requiere la participación de las instituciones, las familias y la sociedad.