En el cine hay muchas historias increíbles, pero, muchas veces, las historias que suceden detrás de cámara muchas veces supera la ficción y una prueba de ello es la que contó el cineasta tapatío, Guillermo Del Toro, y que muestra un poco del porque ya no radica en México.
La perturbadora razón por la cual Guillermo Del Toro dejó México para irse a vivir a Estados Unidos, no es porque haga de menos a su país, resulta que a unos días del estreno de Mimic, en el año 1997, Del Toro fue contactado por unos secuestradores quienes habían capturado a su padre en Guadalajara y ahora pedían recompensa para liberarlo.
La cantidad no era nada insignificante, todo lo contrario, pedían un millón de dólares en efectivo, lamentablemente, en aquel momento el directo no tenía nada, ya que todos sus ahorros los había invertido en su más reciente película.
La noticia llegó a oídos de James Cameron, quien para entonces ya había tomado popularidad, ambos directores se habían conocido tiempo atrás en la producción de ‘Cronos’, el primer largometraje del mexicano.
Sin pensarlo decidió pagar el rescate para salvar al padre de su amigo, y como de película, Del Toro acompañó a Cameron al banco para retirar el millón de dólares en efectivo. Al final llegaron a un acuerdo con los secuestradores y el padre de Del Toro fue liberado después de estar 72 horas retenido.
Después de este acontecimiento Del Toro se mudó a Los Ángeles en búsqueda de una mejor vida, desde entonces, el director ha afirmado en varias ocasiones que se habría quedado en México toda su vida, pero este acontecimiento le cambió la perspectiva para siempre.