Por Redacción Contra Réplica

Google bajo la lupa por permitir que su IA acceda automáticamente a WhatsApp

La integración predeterminada de Gemini con apps como WhatsApp levanta alertas sobre privacidad y control de datos personales.

La más reciente actualización de Google ha desatado una ola de críticas por la activación automática de su inteligencia artificial Gemini en aplicaciones de mensajería como WhatsApp, sin requerir autorización expresa de los usuarios. Especialistas en ciberseguridad y defensores de la privacidad digital advierten que esta medida podría poner en riesgo datos sensibles y comprometer la confianza de millones de personas.

Según reportes de medios especializados y análisis de Kaspersky, Gemini podrá interactuar directamente con los contenidos de los chats, respondiendo y ejecutando acciones sin intervención humana. El problema, según los expertos, radica en que esta función está habilitada por defecto, lo que obliga a los usuarios a desactivarla manualmente si no desean que la IA tenga acceso a sus conversaciones privadas.

Desde su implementación el 9 de julio de 2025, múltiples comunidades tecnológicas han manifestado su preocupación. “Es una situación que plantea un serio dilema ético: la inteligencia artificial debe mejorar la seguridad, no vulnerarla”, expresó Marc Rivero, investigador principal de Kaspersky. Añadió que la falta de consentimiento explícito y los mecanismos opacos de control podrían facilitar ataques de ingeniería social, suplantaciones de identidad o robo de información.

Los riesgos no son solo personales. De acuerdo con analistas, la posibilidad de que los datos sean explotados por ciberdelincuentes representa una amenaza significativa en términos de seguridad digital. Además, la ausencia de claridad en torno a cómo Google manejará el cifrado, almacenamiento y tratamiento de los datos refuerza la desconfianza, especialmente en regiones con fuertes regulaciones como la Unión Europea.

Hasta ahora, Google no ha brindado información detallada sobre las protecciones concretas que empleará Gemini, lo que mantiene encendida la polémica. Para muchos, este es un ejemplo más de cómo las decisiones predeterminadas de las grandes tecnológicas están redefiniendo —y, según algunos, erosionando— los estándares de privacidad en la era digital.