Las intensas lluvias que azotaron recientemente al estado de Texas dejaron decenas de víctimas fatales, entre ellas una pareja mexicana que fue encontrada sin vida, tomada de la mano, en las márgenes del río Guadalupe. José Olvera y Alicia Torres, originarios de Querétaro, habían vivido en Estados Unidos durante más de treinta años, y su fallecimiento ha conmovido tanto a la comunidad local como a sus familiares en México.
Ambos salieron de su hogar en Seguin con la intención de resguardarse ante la inminente subida del nivel del agua, pero fueron alcanzados por la corriente cuando buscaban un lugar seguro. Las autoridades confirmaron que el hallazgo se produjo días después del siniestro, y destacaron la fuerza de la corriente en esa zona, considerada una de las más afectadas por el fenómeno meteorológico.
El hijo menor de la pareja, de apenas dos años de edad, fue localizado con vida por cuerpos de emergencia que trabajaban en labores de rescate. Su supervivencia fue calificada como “milagrosa” por vecinos y rescatistas, quienes continúan peinando la zona en busca de desaparecidos. La historia de José y Alicia ha sido narrada como un ejemplo de unión y amor inquebrantable, incluso en los momentos más críticos.
En Querétaro, las autoridades estatales han iniciado el proceso de repatriación de los cuerpos. El gobernador Mauricio Kuri lamentó la pérdida y expresó su solidaridad con la familia, al tiempo que se sumaron voces que exigen una mayor preparación frente a los efectos del cambio climático, cuyos impactos se hacen cada vez más devastadores en distintas regiones del mundo.