Por Redacción Contra Réplica

Uso de voz clonada de Pepe Lavat por parte del INE desata debate ético y legal en el mundo del doblaje

El gremio de actores de voz denuncia la utilización de Inteligencia Artificial sin autorización y exige regulación sobre el uso de voces en contenidos públicos

El Instituto Nacional Electoral (INE) se encuentra en el centro de una intensa controversia tras la publicación de un video institucional que utiliza una voz generada por inteligencia artificial (IA), con características muy similares a las del reconocido actor de doblaje José “Pepe” Lavat, fallecido en 2018.

La pieza audiovisual, difundida por el propio Instituto, muestra una voz sintética que agradece a la ciudadanía por su participación en las elecciones. Aunque no se ha confirmado oficialmente que se trate de una clonación directa de Lavat, el timbre, tono y ritmo resultan inconfundibles para quienes conocieron su trabajo, desatando la indignación del gremio del doblaje.

Actores y actrices del medio consideraron la acción como una falta de respeto hacia la memoria del actor, ícono de la narración documental y voz de referencia en múltiples producciones. La controversia pone sobre la mesa el uso de tecnología para replicar voces humanas, sin consentimiento, en un contexto aún sin regulación jurídica en México.

El actor Gerardo Reyero, conocido por interpretar a Freezer en Dragon Ball, condenó la práctica e hizo un llamado a la audiencia: “No al doblaje hecho con inteligencia artificial. Sí al doblaje hecho con seres humanos”, reflejando una preocupación cada vez mayor por el impacto de estas tecnologías en el futuro laboral de los profesionales del doblaje.

La polémica también ha revelado un vacío legal: en México no existe actualmente un marco normativo que regule el uso de IA en contenidos audiovisuales, lo que abre la puerta a prácticas éticamente cuestionables, como la recreación de voces sin autorización expresa.

El hecho de que sea un organismo público como el INE quien recurra a este recurso ha profundizado el malestar, sobre todo ante la falta de una postura oficial. Para el gremio artístico, el caso de Pepe Lavat representa no solo una afrenta a su legado, sino una alerta urgente sobre la necesidad de proteger la voz y el trabajo creativo en la era digital.