Un posible sitio de exterminio ligado a la violencia criminal fue localizado por el colectivo Guerreros Buscadores entre los municipios de Teuchitlán y Ahualulco, en Jalisco. Durante un recorrido, integrantes del grupo de búsqueda encontraron fragmentos óseos calcinados, restos de cráneo, árboles quemados y casquillos de armas de alto calibre, indicios que podrían revelar un uso sistemático del sitio para actos de tortura y desaparición.
De acuerdo con testimonios recogidos por el colectivo, el lugar habría sido utilizado por grupos delictivos para incinerar cuerpos de víctimas que previamente eran atadas a los árboles, algunos de los cuales presentan marcas visibles de fuego. Las imágenes del hallazgo fueron compartidas por la agrupación en una transmisión en tiempo real, en la que se evidenció la magnitud del daño y la dispersión de restos humanos.
Personal de la Fiscalía del Estado acudió al lugar para iniciar las labores periciales correspondientes. Aunque la autoridad no ha emitido una postura oficial hasta el momento, se prevé que este jueves se ofrezca un informe preliminar con base en los primeros indicios recolectados durante la inspección del terreno.
Este hallazgo revive el recuerdo del caso ocurrido en el rancho Izaguirre, también en Teuchitlán, donde a inicios de año se encontraron restos humanos y hornos rudimentarios presuntamente empleados para desapariciones masivas. En esa ocasión, una decena de personas fue condenada por crímenes relacionados con desaparición forzada, y un exfuncionario municipal fue vinculado a proceso.