El Instituto Nacional Electoral (INE) se encuentra en etapa de análisis para el desarrollo de una nueva versión de la credencial para votar, cuyo objetivo es integrar medidas de seguridad más sofisticadas y avanzar en criterios de inclusión. Esta propuesta será discutida por la Comisión de Vigilancia del Registro Federal de Electores antes de pasar al Consejo General para su posible aprobación.
Entre las actualizaciones contempladas se incluye la incorporación de un elemento táctil que facilitaría el reconocimiento del documento a personas con discapacidad visual, así como la impresión de una fotografía digital en el reverso para mejorar los controles de autenticidad. Además, se plantea el uso de tinta termocrómica y mejoras en los dispositivos ópticos de seguridad.
De acuerdo con el Grupo de Trabajo de Procesos Tecnológicos del instituto, estas modificaciones responden a un diagnóstico técnico y a estudios de mercado que identificaron mejores prácticas internacionales en la elaboración de identificaciones oficiales. La finalidad es dotar a la ciudadanía de un documento más confiable y acorde a los avances tecnológicos actuales.
Durante el análisis técnico, también se abrió la discusión sobre otras posibles incorporaciones, como la inclusión de datos sobre identidad indígena, voluntad de donación de órganos y un sistema de lectura en braille. Estas propuestas serán evaluadas por su viabilidad técnica y jurídica antes de integrarse al rediseño final del documento.