Las autoridades de salud en México han encendido las alertas tras confirmar 31 casos de miasis en humanos, una enfermedad provocada por la larva del gusano barrenador (Cochliomyia hominivorax), un parásito que se alimenta de tejido vivo y que puede causar lesiones severas e incluso poner en riesgo la vida de los afectados.
La miasis es más común en animales, especialmente en ganado, pero también puede presentarse en personas, principalmente en zonas rurales o tropicales. El parásito se introduce en el cuerpo a través de heridas abiertas o cavidades naturales como los ojos, oídos o nariz, donde deposita sus huevos. Al nacer, las larvas comienzan a consumir el tejido del huésped, provocando infecciones, fiebre, dolor intenso y mal olor.
En los casos humanos reportados en el país, los pacientes han presentado desde lesiones infectadas hasta síntomas como fiebre y malestar general. En algunos, se detectó la presencia de larvas en heridas previamente no tratadas, lo que dificultó su recuperación y requirió intervención médica inmediata.
Aunque no existe una vacuna para prevenir esta parasitosis, especialistas recomiendan la detección temprana como el mejor método de control. También se pide a la población revisar frecuentemente cualquier herida, mantener una higiene adecuada y acudir al médico ante cualquier señal de infección.
El gusano barrenador fue erradicado de México hace décadas mediante programas sanitarios, pero en los últimos años se ha reportado su reaparición, principalmente en el sur del país, debido al cambio climático y el movimiento de animales sin control sanitario.
Ante este panorama, la Secretaría de Salud ha instado a médicos veterinarios, campesinos y población en general a mantenerse alerta. Reportar casos sospechosos y tratar de inmediato cualquier herida son pasos clave para evitar complicaciones mayores y frenar la propagación de este peligroso parásito.