Jamie Lee Curtis, con una trayectoria de más de 40 años en la actuación, ha decidido que no esperará a que la industria del cine le imponga su retiro. A sus 66 años, la actriz revela que lleva tres décadas preparándose para alejarse antes de perder el lugar que ha construido, inspirada por la dolorosa experiencia que vivieron sus padres, Janet Leigh y Tony Curtis.
En una entrevista con The Guardian, Curtis recordó el declive de sus progenitores en Hollywood, donde tras alcanzar la fama sufrieron el olvido por envejecer. “Vi cómo perdieron la fama, la vida y el sustento cuando la industria los rechazó a cierta edad. Eso es muy doloroso”, confesó. Su intención es salir por voluntad propia, “antes de que me dejen de invitar a la fiesta”, afirmó con determinación.
Lejos de retirarse ahora, la actriz está atravesando una etapa creativa muy fructífera. Próximamente estrenará Freaky Friday, la secuela de la exitosa película de 2003, y ha sido aclamada por su papel en The Bear, donde interpretó a una madre con problemas de alcoholismo. Este papel le permitió explorar emociones y complejidades que Hollywood le había negado durante años, liberando finalmente “50 años de ser una artista que nunca fue considerada en su plenitud”.
Curtis agradeció especialmente al creador de The Bear, Chris Storer, por confiar en su talento y brindarle la libertad de expresarse plenamente. “La escritura me llevó a donde necesitaba ir sin que me pasara factura, aunque el precio fueron 40 años de contener algo que sé que está aquí”, compartió la actriz, quien sigue demostrando que su legado va más allá de la edad.