Durante junio de 2025, la balanza comercial de México cerró con un superávit de 514 millones de dólares, resultado de un repunte significativo en las exportaciones no petroleras, especialmente las manufactureras, que contrarrestaron la caída en el comercio de hidrocarburos. Aunque el saldo positivo fue menor al del mes anterior, cuando se reportaron 1,232 millones de dólares, los indicadores reflejan una tendencia sostenida de crecimiento.
En términos anuales, las exportaciones mexicanas aumentaron 10.6%, impulsadas principalmente por un alza del 13.5% en productos manufacturados. No obstante, las ventas al exterior de productos agropecuarios y extractivos disminuyeron ligeramente, con retrocesos de 2.2% y 5.5%, respectivamente. En contraste, las exportaciones petroleras sufrieron una fuerte caída del 30.4%, lo que evidenció la creciente dependencia del país en su industria manufacturera.
Las importaciones también registraron un comportamiento positivo, al crecer 4.4% respecto al mismo mes del año anterior. Este aumento fue encabezado por los bienes intermedios, que subieron 6.9%, mientras que las compras de bienes de consumo y de capital disminuyeron levemente. Las importaciones petroleras se redujeron 5.4%, en tanto que las no petroleras avanzaron 5.3%, reflejando un mayor dinamismo en sectores productivos ligados a la transformación y la industria.
En el acumulado del primer semestre de 2025, México reportó un superávit comercial de 1,433 millones de dólares, cifra que contrasta fuertemente con el déficit de más de 10 mil millones registrado en el mismo periodo del año anterior. Las cifras muestran una recuperación sostenida del comercio exterior, donde el sector manufacturero se consolida como motor clave para el crecimiento económico del país.