La presidenta Claudia Sheinbaum reafirmó este miércoles que Estados Unidos debe asumir su parte en el combate al narcotráfico, al ser el principal país consumidor de drogas y escenario de redes de distribución que facilitan el avance del crimen organizado.
Durante su conferencia de prensa matutina, Sheinbaum recordó que México ha intensificado los operativos contra el tráfico de estupefacientes, logrando el desmantelamiento de más de mil laboratorios de metanfetaminas, además de mantener acciones permanentes en la frontera norte.
“No se puede responsabilizar solo a México de un problema que también tiene raíces profundas en Estados Unidos. Allá es donde se consume y se vende la mayor parte de estas sustancias”, afirmó la mandataria.
La presidenta también hizo referencia a recientes casos de corrupción en agencias estadounidenses, como la detención de dos agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés), acusados de permitir el cruce de drogas hacia el interior de ese país. Con ello, subrayó que el tráfico de estupefacientes es un fenómeno binacional que debe atenderse desde ambos lados de la frontera.
Sheinbaum destacó que su administración prioriza una estrategia de seguridad basada en la atención a las causas, la prevención del delito y una política de cero impunidad, sin recurrir a la represión ni a la militarización.
“No creemos en el uso excesivo de la fuerza como solución. Estamos convencidos de que sólo atacando las desigualdades, la falta de oportunidades y la corrupción se podrá reducir la violencia”, agregó.
La mandataria insistió en que la cooperación internacional debe ser equitativa y con respeto a la soberanía, reiterando que México está cumpliendo con su compromiso, pero que se requiere una postura más clara y efectiva del gobierno estadounidense.