Un momento de tensión y peligro vivieron los asistentes a la Feria de la Manzana en Coyomeapan durante la presentación del ritual de los Voladores de Papantla, cuando el caporal perdió el equilibrio a más de 20 metros de altura.
En un instante que puso a todos en alerta, el caporal estuvo a punto de caer al vacío, pero gracias a la rápida reacción y coordinación de sus compañeros, se evitó una tragedia. La maniobra logró salvarlo y, aunque el susto fue grande, el incidente terminó sin consecuencias graves.
El público presente quedó impactado, recordando la valentía y el riesgo que implica esta ancestral tradición que combina espiritualidad y destreza física. Este episodio es una muestra del compromiso y entrega que requiere esta práctica cultural.
Este evento fortalece la admiración por los Voladores y su legado, que continúa vivo en cada vuelo, cargado de historia, simbolismo y una alta dosis de valentía.