La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reafirmó este viernes la postura tradicional de México en materia de política exterior al señalar que su gobierno respeta las decisiones soberanas del pueblo salvadoreño, esto tras ser cuestionada sobre la reciente decisión de El Salvador de permitir la relección presidencial indefinida.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, Sheinbaum evitó pronunciarse sobre si esta reforma representa una amenaza a la democracia o una forma de concentración del poder por parte del presidente Nayib Bukele. En su lugar, subrayó que México no interviene en los asuntos internos de otras naciones.
“Respetamos al pueblo de El Salvador. Esa es nuestra política exterior y así seguirá siendo”, puntualizó la mandataria, dejando en claro que no emitirá juicio alguno sobre las decisiones políticas que se tomen en el país centroamericano.
El posicionamiento ocurre en medio de un intenso debate internacional sobre las consecuencias democráticas de la relección indefinida, medida que ha generado tanto apoyo como preocupación dentro y fuera de El Salvador.
Sheinbaum recordó que México ha sostenido históricamente una política de no intervención y autodeterminación de los pueblos, principios consagrados en su diplomacia desde hace décadas.
Con esta postura, el gobierno mexicano se desmarca de emitir valoraciones sobre las transformaciones políticas impulsadas por otros gobiernos en América Latina, incluso cuando estas generan controversia en el escenario internacional.
Analistas políticos destacan que el silencio diplomático frente a este tipo de temas es consistente con la tradición de neutralidad que México ha defendido en foros multilaterales, especialmente en asuntos considerados internos.
Por ahora, el gobierno mexicano mantiene su enfoque de respeto y cooperación bilateral con El Salvador, sin involucrarse en los debates sobre la legitimidad o legalidad de las reformas adoptadas por la administración de Bukele.