La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que la liberación de Israel Vallarta, detenido durante casi dos décadas sin sentencia, fue una resolución exclusiva del Poder Judicial. Aclaró que el Ejecutivo federal no intervino en la decisión y que el caso fue seguido de cerca por la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, bajo la gestión de Rosa Icela Rodríguez. “Se trató de un proceso plagado de irregularidades y marcado por la tortura”, subrayó.
Sheinbaum recordó que Vallarta fue incriminado mediante un montaje televisivo realizado en 2005, encabezado por Genaro García Luna, entonces secretario de Seguridad Pública, hoy preso en Estados Unidos por delitos relacionados con el narcotráfico. Explicó que la reciente resolución judicial se basó en los mismos principios legales que permitieron la liberación de Florence Cassez, detenida también tras ese montaje.
La presidenta mencionó que el montaje fue reconocido públicamente por el periodista que lo transmitió en cadena nacional, y que las responsabilidades penales no han terminado: Luis Cárdenas Palomino, exfuncionario cercano a García Luna, se encuentra detenido por delitos de tortura relacionados con este caso. “El Gabinete de Seguridad informará en dónde se encuentra Cárdenas Palomino”, agregó.
Finalmente, Sheinbaum reiteró el compromiso de su gobierno con el respeto a los derechos humanos y a la autonomía judicial. Subrayó que su administración no tolerará la fabricación de culpables ni las prácticas violatorias de los derechos fundamentales que marcaron sexenios anteriores. “Este caso nos recuerda por qué debemos garantizar justicia real y no aparente”, concluyó.