Durante la presentación de la estrategia integral 2025-2035 para Petróleos Mexicanos (Pemex), el secretario de Hacienda y Crédito Público, Edgar Amador, dio a conocer un plan que busca fortalecer la salud financiera de la petrolera. Las acciones incluyen capitalización, reducción del endeudamiento y respaldo a inversiones productivas. El funcionario destacó que Fitch Ratings mejoró la calificación crediticia de Pemex de b+ a bb, lo que refleja una mayor confianza de los mercados en la estabilidad de la empresa.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que para el año 2027 Pemex ya no requerirá respaldo de la Secretaría de Hacienda, gracias a las condiciones operativas y financieras que alcanzará. Este planteamiento marca un giro en la política energética nacional, al apostar por la consolidación de Pemex como una empresa autosuficiente, sin recurrir a rescates del erario público.
Uno de los puntos clave expuestos por Amador fue la reducción progresiva de la deuda. Según datos oficiales, en 2024 esta se ubicó en 88.8 mil millones de dólares, pero se prevé que para finales de 2025 haya una baja del 16.1 por ciento, y que para 2030 la reducción total llegue al 26 por ciento. Además, se contemplan medidas fiscales que alivien la carga financiera de la empresa, como la redefinición del "derecho petrolero para el bienestar".
Amador recordó que en 2019 la carga fiscal representaba el 65 por ciento de los ingresos de Pemex, cifra que ha disminuido al 30 por ciento en 2024. La estrategia prevé mantener ese apoyo fiscal solo hasta 2025, año en que el gobierno federal también respaldará el financiamiento de proyectos de inversión productiva. Con esta hoja de ruta, la administración busca asegurar la viabilidad de Pemex en el mediano y largo plazo.