La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) desechó este martes una impugnación presentada contra la reciente elección de magistrados de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), al determinar que el promovente carecía de legitimación para presentar el recurso.
La demanda fue interpuesta por Iván Bravo Olivas, exjuez penal y exrepresentante del Partido Acción Nacional (PAN) en Durango, quien alegó que fue excluido injustamente del listado de aspirantes considerados como idóneos por el Comité de Evaluación del Congreso para participar en el proceso de selección de magistraturas, correspondiente al proceso electoral extraordinario 2024-2025.
Durante la sesión del Pleno, la resolución fue clara y rápida: en menos de tres minutos, los ministros votaron por unanimidad desechar el juicio de inconformidad. El proyecto fue presentado por el ministro Jorge Mario Pardo Rebolledo, quien explicó que la Ley General del Sistema de Medios de Impugnación en Materia Electoral establece con claridad quiénes pueden impugnar este tipo de decisiones.
“Solamente quienes integraron formalmente la lista de candidaturas pueden presentar este tipo de recursos. En este caso, el promovente no tuvo tal calidad, ya que participó como aspirante a una magistratura de circuito, no a los cargos específicamente designados”, indicó el ministro Pardo Rebolledo.
La SCJN concluyó que la figura procesal con la que Bravo Olivas se presentó no le otorga legitimación legal para impugnar la elección de Gilberto de Guzmán Bátiz García y Claudia Valle Aguilasocho, quienes fueron nombrados como nuevos magistrados electorales.
Sin embargo, el tema no está cerrado del todo. Aún queda pendiente que la Corte resuelva un segundo juicio, promovido por la asociación civil Poder Ciudadano, que también busca cuestionar la legalidad de dichas designaciones ante posibles irregularidades en el proceso.