La Secretaría de las Culturas y Artes de Oaxaca (SECULTA) exigió este miércoles la suspensión inmediata de la comercialización del modelo de sandalia “Oaxaca Slip-On”, lanzado por la marca Adidas en colaboración con el diseñador Willy Chavarría, por considerar que incurre en un caso de apropiación cultural de los huaraches típicos del municipio indígena Villa Hidalgo Yalalag.
A través de un comunicado oficial, SECULTA manifestó su rechazo a lo que calificó como un “despojo cultural”, al señalar que el calzado fue presentado sin consentimiento ni reconocimiento alguno a la comunidad creadora. La dependencia argumentó que el diseño invisibiliza el origen colectivo del patrimonio cultural indígena y reproduce prácticas de explotación comercial históricamente ejercidas sobre los pueblos originarios.
“La adopción de elementos culturales de nuestros pueblos originarios con fines comerciales, sin consentimiento libre, previo e informado, constituye una violación a sus derechos colectivos”, advirtió la Secretaría, respaldándose en la Ley Federal de Protección del Patrimonio Cultural de los Pueblos y Comunidades Indígenas y Afromexicanas.
Además de la suspensión del producto, el Gobierno estatal solicitó que se abra un proceso de diálogo y reparación de daños con la comunidad de Yalalag, así como el reconocimiento público del origen cultural del diseño replicado.
Tras la polémica, el diseñador Willy Chavarría eliminó de sus redes sociales las imágenes en las que aparecía usando el modelo cuestionado. Mientras tanto, el gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, anunció que se analiza una posible denuncia formal por esta presunta apropiación indebida.
Este no es un caso aislado. En años recientes, el Gobierno de México ha confrontado a marcas como Shein, Zimmermann, Isabel Marant y Carolina Herrera por el uso no autorizado de elementos del diseño tradicional indígena, principalmente provenientes de comunidades en Oaxaca, Puebla y Coahuila. Las autoridades culturales han insistido en que estas prácticas no solo representan un daño económico, sino también una afrenta a la identidad y dignidad de los pueblos originarios.