Un equipo de médicos e ingenieros del Instituto Nacional de Rehabilitación Luis Guillermo Ibarra Ibarra obtuvo la patente de un estimulador eléctrico funcional no invasivo, diseñado y validado en México, que promete revolucionar el tratamiento de pacientes con secuelas neurológicas. El dispositivo se fabrica a un costo hasta 60% menor que sus equivalentes importados, reduciendo el precio de alrededor de 500 mil a 200 mil pesos, lo que amplía su acceso en hospitales y centros de rehabilitación.
El aparato envía impulsos eléctricos a músculos paralizados para facilitar movimientos como levantar un pie al caminar o abrir la mano para tomar un objeto. Según la especialista en Rehabilitación Neurológica Ana Guadalupe Ramírez Nava, incluso cuando el paciente recibe otras terapias, esta tecnología mejora la retroalimentación cerebral y afina el control motor, acelerando la recuperación. Hasta ahora, ha sido probado en 20 pacientes del Instituto con resultados alentadores.
La jefa de la División de Rehabilitación Neurológica, Jimena Quinzaños, subrayó que su eficacia es mayor cuando se aplica en las primeras semanas o meses tras un evento vascular cerebral. El desarrollo busca ofrecer todas las ventajas de los modelos comerciales, pero con tecnología nacional, fortaleciendo así la soberanía sanitaria.
El director del INRLGII, Carlos Pineda Villaseñor, destacó que esta innovación se alinea con el Plan Nacional de Desarrollo 2025-2030 al sustituir importaciones y garantizar equipamiento accesible. Esta es la sexta patente del Instituto y representa un paso importante para que la ciencia mexicana de alto nivel se traduzca en tratamientos gratuitos y de calidad, acercando la rehabilitación avanzada a más personas en el país.