La temporada Otoño-Invierno 2025/2026 llega con un mensaje claro: la moda no teme mezclar extremos. Mientras el minimalismo convive con el maximalismo, los diseñadores rescatan tendencias del pasado como las hombreras de los 80 y los vestidos satinados de los 90, creando estilismos que combinan nostalgia y modernidad. Incluso los lunares, emblemáticos del verano, saltan a los guardarropas otoñales para sumar un toque lúdico y atemporal.
Una de las tendencias más destacadas son las prendas que enfatizan las caderas. Las faldas godets quedan atrás y dan paso a diseños esculturales que acompañan el movimiento natural del cuerpo, mientras que los vestidos de maxiabertura lateral prometen ser los favoritos de la temporada de fiestas, combinándose con abrigos de peluche o botas de caña alta.
Los abrigos de peluche vuelven en versiones largas, cortas y en tonos neutros, consolidándose como un clásico contemporáneo, mientras que las botas de caña altísima se adueñan de las pasarelas de Louis Vuitton, Balmain y Acne Studios. Este calzado no conoce límites y se adapta a faldas y vestidos, marcando la silueta de manera dramática.
Finalmente, la temporada celebra los detalles de estilo que dan personalidad a cada outfit: gorgueras, moños al cuello, drapeados y sastrería elevada. Las hombreras regresan con fuerza para aportar volumen al torso, recordando a íconos de los años 80 como Madonna y la Princesa Diana, demostrando que la moda Otoño-Invierno 2025/2026 es atrevida, versátil y llena de guiños a la historia.