El ejército israelí anunció la aprobación del marco operativo para una nueva fase de ofensiva en la Franja de Gaza, enfocada en desmantelar los últimos bastiones de Hamás y liberar a los rehenes israelíes. Testigos reportaron ataques aéreos y presencia de tanques en los barrios de Tal al Hawa y Zeitun, donde se demolieron varias viviendas.
Fuentes médicas y de la Defensa Civil de Gaza confirmaron la muerte de al menos 75 palestinos, incluidos varios menores, muchos de ellos esperando asistencia humanitaria. Familias enteras huyeron de sus hogares cargando pertenencias, mientras la población enfrenta una escalada de violencia que agrava la crisis humanitaria en la zona.
El plan de Israel, aprobado por el jefe del Estado Mayor, Eyal Zamir, busca controlar Ciudad de Gaza y sus alrededores sin ocupar totalmente el territorio, según declaraciones del primer ministro Benjamin Netanyahu, quien destacó que el objetivo es desmilitarizar la región. La ofensiva coincide con negociaciones preliminares de Hamás en El Cairo para lograr un alto al fuego de 60 días con mediación de Egipto, Catar y Estados Unidos.
La comunidad internacional continúa haciendo llamados para proteger a los civiles y garantizar ayuda humanitaria, mientras más de dos millones de habitantes de Gaza se enfrentan a una situación crítica de inseguridad, escasez de alimentos y riesgo de hambruna.