El Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) condenó el ataque que cobró la vida de cinco periodistas de la cadena catarí Al Jazeera en Gaza, enfatizando que los profesionales de la información nunca deben ser un objetivo en los conflictos armados. “Los periodistas son civiles. Nunca deben ser objetivo en una guerra. Y hacerlo es un crimen de guerra”, señaló Jodie Ginsberg, directora ejecutiva del CPJ.
Entre los fallecidos se encontraba Anas al-Sharif, a quien el ejército israelí había acusado previamente de ser militante de Hamás, señalamiento que el CPJ calificó de infundado. La organización recordó que la ley internacional permite atacar únicamente a combatientes activos, por lo que la muerte de al-Sharif y sus colegas carece de justificación legal mientras desempeñaban su labor informativa.
Numerosos reporteros de Al Jazeera en Gaza han enfrentado acusaciones similares durante la guerra, lo que, según el CPJ, refleja un patrón de señalar a periodistas como combatientes sin evidencia creíble. La organización instó a Israel a garantizar la protección de los medios y a respetar el derecho internacional humanitario.