La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, confirmó este miércoles 13 de agosto la detención de Carlos Alberto Treviño Medina, exdirector de Petróleos Mexicanos (Pemex), en territorio estadounidense. El funcionario será deportado a México en los próximos días para responder ante la justicia por presuntos actos de corrupción vinculados al Caso Odebrecht.
Treviño Medina, quien estuvo al frente de Pemex entre noviembre de 2017 y noviembre de 2018, es acusado de recibir un soborno de cuatro millones de pesos para favorecer la continuidad del convenio de la Planta de Etileno XXI con Braskem, filial de la constructora brasileña. La denuncia en su contra fue presentada por Emilio Lozoya Austin, también exdirector de Pemex, actualmente procesado por los casos Odebrecht y Agronitrogenados.
Según informó la mandataria, la detención se realiza tras una solicitud de extradición vigente desde hace aproximadamente cinco años. El exfuncionario se encuentra actualmente bajo custodia del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE) y se espera que su traslado a México se concrete en los próximos días.
Treviño Medina es señalado por las autoridades mexicanas por su probable responsabilidad en delitos de asociación delictuosa y operaciones con recursos de procedencia ilícita. El exdirector salió del país en septiembre de 2021 rumbo a Texas, y en noviembre de ese mismo año Interpol emitió una ficha roja para su localización y captura.
Originario de Nuevo León, Treviño Medina cuenta con formación en Ingeniería en Industrias Alimentarias por el ITESM, así como dos maestrías: en Administración de Empresas y en Ciencias con especialidad en Ingeniería de Alimentos. Su trayectoria en el sector público incluye cargos como Oficial Mayor en la Secretaría de Energía y la Secretaría de Economía, Subsecretario de Egreso en Hacienda, Director General de Financiera Rural, y Director de Finanzas del IMSS, además de distintos puestos corporativos dentro de Pemex antes de asumir la dirección general.
Con esta detención, el gobierno federal refuerza su estrategia contra la corrupción en altos niveles de la administración pública, y el caso de Treviño Medina se perfila como uno de los procesos judiciales de mayor relevancia en el marco del combate a la impunidad en México.