En respuesta a las recientes acusaciones de Estados Unidos que señalan a Nicolás Maduro y a Diosdado Cabello como integrantes del supuesto Cartel de los Soles, Venezuela anunció el despliegue de 15 000 efectivos de seguridad a lo largo de la frontera con Colombia. Según el mandatario, se trata de personal “bien armado, entrenado y preparado” para combatir el narcotráfico y garantizar que el país se mantenga libre de drogas.
Maduro aseguró que su territorio está libre de sembradíos de coca y de producción de cocaína, y destacó que su gobierno mantiene comunicación con autoridades colombianas para reforzar las acciones de seguridad. La medida coincide con la oferta de Washington de 50 millones de dólares por información que lleve a la captura de Maduro y 25 millones por Cabello, además del despliegue de destructores estadounidenses cerca de aguas venezolanas para combatir el narcotráfico internacional.
El vicepresidente y ministro del Interior venezolano, Diosdado Cabello, cuestionó la estrategia estadounidense y denunció que se enfocan en el supuesto 5 % de drogas que salen de Venezuela, mientras ignoran el 87 % que proviene de Colombia. Cabello defendió la labor de su gobierno y destacó que en lo que va del año se han decomisado 52,7 toneladas de drogas, entre el 70 y 80 % del total del tráfico que supuestamente pasa por el país.
Con este despliegue masivo, el gobierno de Maduro busca mostrar firmeza ante las acusaciones externas y reforzar su narrativa de que Venezuela combate activamente el narcotráfico, mientras mantiene la tensión diplomática con Estados Unidos por el señalamiento internacional del Cartel de los Soles.