Por Redacción Contra Réplica

Sheinbaum confirma que Pemex no alcanzará niveles de producción de Fox y Calderón

La presidenta explicó que la producción actual se mantiene limitada por yacimientos maduros, precios internacionales y deuda histórica de la empresa.

La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que Petróleos Mexicanos (Pemex) no volverá a producir los volúmenes que se registraron durante los gobiernos de Vicente Fox y Felipe Calderón, cuando la estatal alcanzó picos de 3.4 millones de barriles diarios. Actualmente, la producción ronda 1.6 millones de barriles por día, cifra que refleja el desgaste de los campos petroleros y los efectos de políticas de sobreexplotación previas.

Sheinbaum explicó que los yacimientos envejecidos, sumados a la disminución del precio internacional del crudo de 120 a 60 dólares por barril, han impactado directamente los ingresos y la capacidad de inversión de Pemex. A pesar de ello, subrayó que la empresa mantiene rentabilidad, con ingresos superiores a 1.6 billones de pesos, aunque con una deuda histórica acumulada durante los sexenios de Fox, Calderón y Peña Nieto.

Para enfrentar estos desafíos, el gobierno federal implementó un plan de reestructuración financiera con horizonte hasta 2027. Entre las acciones destacan la reducción de la carga fiscal que ha afectado a la compañía y la apertura a inversiones privadas para financiar nuevos proyectos de exploración y producción.

Como parte de esta estrategia, Pemex limitará su extracción a 1.8 millones de barriles diarios, un nivel que la administración considera sostenible y compatible con la viabilidad económica de la empresa, además de la preservación ambiental. La meta busca equilibrar producción, finanzas y cuidado de los recursos petroleros restantes.

Sheinbaum enfatizó que la recuperación de Pemex no depende únicamente de incrementar la producción, sino de consolidar una empresa financieramente estable, capaz de sostener proyectos estratégicos y generar valor a largo plazo. Con esta perspectiva, la presidenta descartó la posibilidad de regresar a los niveles de extracción histórica, resaltando la necesidad de priorizar la sostenibilidad, la eficiencia y la modernización de la infraestructura petrolera nacional.

La estrategia anunciada refleja un enfoque más prudente frente a los retos estructurales heredados, con énfasis en finanzas sanas y producción responsable.