En México, las mujeres destinan el 64.8% de su tiempo semanal al trabajo no remunerado, que incluye labores domésticas, cuidado de familiares, actividades comunitarias y voluntariado, de acuerdo con la Encuesta Nacional sobre el Uso del Tiempo (ENUT) 2024 publicada por el Inegi. A ello se suma un 2% en tareas de autoconsumo, mientras que apenas un 33.3 por ciento de su semana se dedica a empleos con salario.
El contraste con los hombres es significativo: ellos destinan 66.7% de su tiempo al trabajo remunerado y solo 30.9% a actividades no pagadas, además de un 2.3% a labores de autoconsumo. Estas cifras muestran la persistencia de una marcada desigualdad en el reparto de las responsabilidades cotidianas y productivas.
Graciela Márquez, presidenta del Inegi, destacó que el uso del tiempo ya no puede considerarse un tema privado, pues refleja directamente el desarrollo social, económico y profesional de las mujeres. Señaló que la estadística es clave para diseñar políticas públicas que reduzcan las brechas de género y garanticen mayor equidad.
En promedio, la población mexicana trabajó 59.6 horas a la semana en 2024. No obstante, las mujeres registraron 61.1 horas frente a 58 horas de los hombres, lo que evidencia una sobrecarga laboral femenina. Los estados con mayor desigualdad fueron Oaxaca, Guerrero y Nayarit, con brechas de hasta 8.4 horas entre hombres y mujeres.