Gerardo Fernández Noroña, presidente de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, presentó una denuncia penal ante la Fiscalía General de la República (FGR) tras la agresión que sufrió durante la última sesión legislativa, en la que responsabilizó directamente a Alejandro “Alito” Moreno y a legisladores afines de orquestar un acto de violencia en su contra.
De acuerdo con el parlamentario, seis legisladores irrumpieron de manera coordinada en el presídium, generando un enfrentamiento que dejó golpes, gritos y la destrucción de equipo de trabajo. Entre las personas afectadas se encuentra la diputada Dolores Padierna y un colaborador cercano. Noroña enfatizó que se trató de una acción premeditada y no de un incidente aislado, como ha intentado justificar Moreno Cárdenas.
El legislador de izquierda destacó que la denuncia presentada ante la FGR busca sentar un precedente frente a las agresiones ocurridas en un recinto federal, ya que involucran a funcionarios públicos en el ejercicio de sus cargos. Subrayó que será el Ministerio Público quien determine las medidas cautelares, pero insistió en que no se puede normalizar la violencia política impulsada por intereses partidistas.
Fernández Noroña señaló además la contradicción de Moreno, quien pese a encabezar la confrontación se ha asumido como víctima. “El cinismo de Alito no tiene límites; golpea, provoca y después se quiere presentar como ofendido”, declaró. El legislador acusó que la oposición recurre a este tipo de maniobras para intentar frenar la agenda transformadora impulsada por el movimiento de la Cuarta Transformación.
La Comisión Permanente discutirá este viernes un pronunciamiento de condena a la violencia ejercida contra Fernández Noroña y sus compañeros, mientras que la Fiscalía evaluará las pruebas y testimonios presentados. Para el oficialismo, el episodio refleja la desesperación de quienes, ante su falta de respaldo social, recurren a la provocación como estrategia política.