Turquía anunció este viernes el cierre de sus puertos y de su espacio aéreo a barcos y aviones oficiales de Israel, en una medida que busca limitar el tránsito de naves con potencial militar. Hakan Fidan, ministro de Relaciones Exteriores, informó que los buques portacontenedores que transporten armas y municiones a Israel no podrán atracar en territorio turco, mientras que sus aviones oficiales tampoco tendrán acceso al espacio aéreo del país. Sin embargo, la medida no afecta a vuelos comerciales.
Esta decisión se da en un contexto de tensiones crecientes entre Ankara y Tel Aviv. En los últimos meses, Turquía ha impedido el paso de aviones presidenciales israelíes hacia conferencias internacionales y suspendió relaciones comerciales tras la ofensiva en Gaza, acusando a Israel de cometer un “genocidio” en la región, algo que las autoridades israelíes han rechazado categóricamente.
La medida ha tenido repercusiones inmediatas en el sector logístico y naviero. La mayor empresa israelí, ZIM, informó a la Bolsa de Nueva York que la nueva normativa turca, aprobada el 22 de agosto, le impedirá que sus barcos operados por entidades relacionadas con Israel atraquen en puertos turcos, lo que anticipa un impacto negativo en sus operaciones y finanzas.
Analistas internacionales consideran que este movimiento profundiza la distancia diplomática entre Turquía e Israel y envía un mensaje claro sobre la postura de Ankara frente al conflicto palestino-israelí. Mientras tanto, no se ha precisado cuándo comenzarán a aplicarse formalmente las restricciones ni si se ampliarán a otros sectores estratégicos.