Una célula turca vinculada al grupo terrorista Estado Islámico (EI) habría planeado, de manera supuesta, un atentado contra el papa Francisco durante su visita a Trieste, en el norte de Italia, el 7 de julio de 2024, según reportó el diario local Il Piccolo. La investigación de la Fiscalía de Trieste, en colaboración con los servicios de inteligencia italianos y la Interpol, derivó en la detención en Holanda de Hasan Uzun, ciudadano turco de 46 años, posteriormente extraditado a Italia.
El operativo comenzó después de que una maleta abandonada en un bar de la estación de Trieste, encontrada un día antes de la llegada del papa —fallecido el 21 de abril de 2025—, contenía una pistola automática, un cargador y 14 cartuchos, aparentemente destinada a otra persona. Cámaras de vigilancia captaron a Uzun depositando la maleta, comprando una tarjeta telefónica italiana y luego desplazándose hacia Milán y Suiza, donde fue devuelto por documentación irregular.
Actualmente, Uzun permanece en régimen de aislamiento en la prisión de Coroneo, en Trieste. Su abogada, Lucrezia Chermaz, explicó que los cargos formales son “conspiración para portar y poseer un arma común”, aunque la investigación sigue en curso para esclarecer la existencia de una posible red terrorista en Europa y determinar si hubo cómplices. Una nota confidencial de los servicios de seguridad italiana confirmó que, de manera hipotética, se trataba de un plan contra el pontífice, aunque todo continúa bajo investigación.