Por Redacción Contra Réplica

Sheinbaum analiza regalar a una niña el boleto 001 del Mundial 2026

La presidenta adelantó que México estará en la mirada del mundo con la inauguración en el Estadio Azteca.

La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reveló que evalúa obsequiar a una niña aficionada al futbol el boleto número 001 para la inauguración del Mundial 2026, mismo que le entregó el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, en su reciente visita a Palacio Nacional.

“Estoy pensando en dárselo a una niña, a una joven que guste del futbol y que no tenga la oportunidad de asistir al estadio”, comentó durante la conferencia conocida como la mañanera del pueblo.

La mandataria resaltó la importancia que tiene para México ser sede de este magno evento deportivo. Recordó que la ceremonia inaugural, prevista para junio de 2026 en el Estadio Azteca, será vista por millones de personas alrededor del planeta. “¿Saben cuánta gente ve la inauguración? Cerca de seis billones de personas. Es el espectáculo más visto en el mundo, y la Ciudad de México tiene el orgullo de recibirlo”, expresó.

Sheinbaum calificó este acontecimiento como un momento histórico que pondrá nuevamente a México en el centro de la atención global. “Nuestro país estará en los ojos del mundo y, como siempre, el pueblo mexicano mostrará su generosidad y alegría. Será algo muy bonito para todos”, añadió.

Además, adelantó que su gobierno planea instalar pantallas gigantes en distintos espacios públicos de la capital, con el fin de que la población pueda disfrutar de manera gratuita tanto de la inauguración como de algunos partidos del torneo. La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, será la encargada de coordinar los preparativos y la organización de este esfuerzo logístico.

La entrega simbólica del primer boleto, aún por definir, podría convertirse en un gesto que resalte el carácter incluyente del evento, así como un mensaje de inspiración para las nuevas generaciones de niñas y niños apasionados por el futbol.

Con ello, México se prepara para recibir por tercera ocasión en su historia un Mundial, consolidándose como un país con tradición futbolera y con la calidez de su gente como sello distintivo.